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Las cardiopatías congénitas son defectos estructurales (anatómicos) del corazón presentes desde el nacimiento. Son el resultado de una alteración durante el desarrollo del corazón poco después de la concepción y, a menudo antes de que la madre es consciente de que está embarazada.

Un corazón normal tiene cámaras, válvulas, arterias y venas que en conjunto forman un patrón circulatorio; cuando todas estas estructuras funcionan correctamente, la sangre es bombeada por el corazón, a los pulmones para oxigenarse y posteriormente es enviada al resto del cuerpo para la entrega de oxígeno. Si estas estructuras están malformados, este patrón de circulación puede verse afectado.

Los defectos cardiacos congénitos varían en severidad desde leves, tales como “huecos” entre las cámaras del corazón, hasta malformaciones muy graves, como la ausencia completa de una o más cámaras o válvulas. Algunos requieren reparación quirúrgica al nacimiento y algunos pueden desaparecer por sí mismos con el tiempo. Un equipo multidisciplinario que incluya un médico materno fetal, un cardiólogo pediatra, un genetista y neonatólogo, serán capaces de brindar un pronóstico en cuanto a la gravedad de los defectos del corazón de su bebé.

¿Quién está en riesgo de tener un hijo con un defecto congénito del corazón?

Cualquier mujer puede tener un hijo con un defecto congénito del corazón. De 1.000 nacimientos, al menos 8 bebés tendrán algún tipo de trastorno congénito del corazón, la mayoría de los cuales son leves. Si la madre o el padre tuvieron un defecto congénito del corazón o si ya han tenido un bebé con un defecto, el riesgo de tener un bebé con la enfermedad cardíaca puede ser mayor.

Controlar la actividad del bebé

Luego de 28 semanas, controla los movimientos de tu bebé. Esto te ayudará a darte cuenta si tu bebé se está moviendo menos de lo normal, lo que puede indicar algún problema y que necesitará atención médica. Una forma sencilla de hacerlo es mediante el método de «contar hasta 10». Cuenta los movimientos del bebé durante la noche, que es el momento cuando el feto tiende a estar más activo. Recuéstate si te resulta difícil sentir los movimientos del bebé. En la mayoría de los casos, las mujeres cuentan 10 movimientos en 20 minutos aproximadamente. Pero es poco común que una mujer registre menos de 10 movimientos en dos horas cuando el bebé está activo. Cuenta los movimientos del bebé a diario para saber si es normal en tu caso. Llama a tu médico si registras menos de 10 movimientos en dos horas o si notas que tu bebé se mueve menos de lo normal. Si tu bebé no se mueve en absoluto, llama a tu médico de inmediato.

¿Por qué ocurren los defectos congénitos del corazón?

La mayoría de las veces desconocemos su causa. Aunque algunos defectos se presumen tienen una base genética, pudiéndose heredar o apareceré a partir una mutación nueva; sólo unos pocos genes se han relacionado con la presencia de defectos cardíacos. En ocasiones la ingesta de algunos medicamentos, y la aparición de algunas infecciones durante el embarazo, así como enfermedades de la madre como es el caso de la Diabetes Mellitus, pueden causar este tipo de defectos. Así, que son probablemente debido a una combinación de múltiples factores genéticos y ambientales.

¿Cómo puedo saber si mi bebé tiene un defecto congénito del corazón?

Durante el embarazo es necesario hacer ultrasonidos especialmente durante le primer y segundo trimestre, específicamente entre la semana 11 a 14 y posteriormente preferentemente entre la semana 20 a 22. Durante el ultrasonido de primer trimestre se realiza la medición de una acumulación de líquido detrás de la nuca del feto llamada “Translucencia Nucal”, la cual al ser de una medida mayor a la población normal, pone al bebe en riesgo de anomalías cromosómicas, así como defectos cardiacos. Durante el ultrasonido de segundo trimestre llamado “morfológico o estructural”, se realiza la revisión detallada del corazón con el fin de detectar cualquier anomalía cardiaca. Si durante alguno de estos estudios se detecta una probabilidad alta de defecto cardiaco o se observa alguna alteración es necesaria hacer una revisión más detallada de la anatomía cardiaca así como de su función por medio de una Ecocardiografía Fetal.

¿En quién está indicado realizar un Ecocardiograma Fetal?

Se recomienda para las siguientes mujeres embarazadas:

  • Si un familiar de primer grado ha sido diagnosticado con un defecto congénito del corazón (madre, padre o hermano del bebe).
  • Si hay un historial familiar de trastornos que se transmiten de generación en generación, como el síndrome de Marfan o la esclerosis tuberosa.
  • Si el bebé ha sido diagnosticado con una anomalía genética que incluye los trastornos con número anormal de cromosomas, como Síndrome de Down.
  • Si la madre ha tomado medicamentos que se sabe pueden causar defectos congénitos del corazón (alcohol, fármacos anticonvulsivantes, litio, antidepresivos, ansiolíticos, ácido retinoico).
  • Si la madre tiene problemas específicos de salud como la diabetes, fenilcetonuria o enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico.
  • Si la madre tuvo infecciones específicas durante el embarazo (TORCH: toxoplasma, varicela, sífilis, rubeola, citomegalovirus y herpes virus, así como Parvovirus B19 y Coxsackie).
  • Si durante un ultrasonido de rutina se sospecha una anomalía cardíaca.
  • Si durante el ultrasonido de primer trimestre de las 11 a 14 semanas, se obtuvo una medición de la Translucencia Nucal aumentada o un Ductus venoso con onda a reversa.
  • Si durante un ultrasonido de rutina se observan anomalías fuera del corazón del feto, como exceso de líquido alrededor de los pulmones o el corazón o una anormalidad de otro órgano, como los riñones o el cerebro; o si la frecuencia cardíaca fetal es anormal.
  • Si se trata de un embarazo gemelar monocorial (una sola placenta).

¿En que consiste la Ecocardiografía Fetal y como se realiza?

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